ASTÉRIX

- Fecha -

2010

- Lugar -

Port, Xàbia

- Idioma -

Valenciano

El sábado 31 de julio de 2010 se celebró en Xàbia, España, el XV AJEDREZ VIVIENTE DE XÀBIA, con una masiva asistencia de público que abarrotó las gradas del recinto con un aforo de 1.200 personas, contando asimismo con la presencia de numerosos medios de comunicación.

Este año se representó la obra “Jabalí para hoy y hambre para mañana”, versión libre de la obra de “Astérix”, en adaptación para ajedrez viviente teatral de José Vicente Miralles, periodista y escritor de Xàbia, que llevó también a cabo la labor de narrador y de dirección de escena. (Para la representación se contó con la debida autorización).

La partida que sirvió de base para la obra fue L. Alburt-N. de Firmian, USA 1985.

La dirección general corrió a cargo de Rafael Andarias, director del Ajedrez Viviente de Xàbia.

El invitado de honor fue el Equipo de Pesca de Altura del Club Náutico de Xàbia que ha logrado a lo largo de los últimos años, con diversas tripulaciones, un extenso palmarés de premios nacionales e internacionales, entre los que cabe resaltar el campeonato del mundo de esta modalidad deportiva. Antonio Roselló, en representación de todo el equipo, leyó los movimientos de las blancas. El niño Héctor Cruañes, clasificado en el Torneo «Hogueras de San Juan de Ajedrez Escolar», hizo lo propio con las jugadas del bando de las negras.

En el preámbulo, el presidente de la Comisión de Fiestas del Puerto de Xàbia, Juanjo García, entregó unas placas conmemorativas al niño y al narrador; y el alcalde, Eduardo Monfort, una escultura del reconocido artista local Francesc Marzal al invitado de honor.

La partida: L. Alburt-N. de Firmian, USA 1985

Se ha elegido esta partida, con la colaboración del Maestro Internacional alicantino Francisco Sánchez Guirado, porque cumple los requisitos para acompañar la historia de la presente edición. Las blancas encarnan a los galos que se ven muy presionados (y casi a punto de perder)  por el bando romano (las negras), logrando finalmente remontar y vencer (como sucede en las entregas de Asterix).

“Jabalí para hoy y hambre para mañana”

La representación arrancó de forma espectacular con la aparición de los romanos (las negras) bajo los sones de un grupo de timbales que interpretó música en directo, seguido de un número musical del César que cantó y bailó revelando la alegría del bando romano por haber conquistado la Galia. En plena celebración, los romanos se dan cuenta de que aún queda una aldea de irreductibles galos (las blancas), cuya llegada les hace arrinconarse temerosos en un rincón del escenario.

Continúa la obra, bajo los compases de los movimientos de la partida. Enseguida, los romanos, hartos de tropezar siempre con la energía que les otorga a los galos la poción mágica de Panorámix, desarrollan una nueva estrategia: si no puede vencer por las armas, lo intentarán con la fuerza del dinero. La aparición de un grupo de cheerleaders romanas con un brillante baile fue uno de los momentos más espectaculares de la noche. Las cheerleaders van interviniendo en diversas escenificaciones sobornando a las piezas galas que se capturan para convertirlas a su causa.

La Galia resiste contra el falso progreso que amenaza con destruir su territorio y que sólo beneficia al imperio invasor. Los romanos saben que mientras los galos recuerden su verdadera naturaleza y se comporten como un pueblo unido y solidario nunca podrán vencer. Con ese fin, el César ordena crear una contrapoción que traiga la amnesia a los galos y les deje a merced de las tropas imperiales.

Mediante un engaño, los romanos logran que el jefe galo Abraracúrcix y todos los galos (salvo Astérix y Obélix) beban la contrapoción que les transforma en seres sin voluntad y desmemoriados. Panoramix es capturado y encarcelado por los romanos.

Cuando la situación es más crítica para el bando galo, Astérix vislumbra una solución, aunque muy arriesgada: se deja capturar, da de beber a Panorámix las últimas gotas de la poción que le quedaban, y ambos logran escaparse.

Panoramix consigue elaborar más poción mágica y la dan de beber al jefe Abraracúrcix y a todos los galos. Enseguida, recuperan su fuerza y la memoria de pueblo, tornándose amenazantes, alzando sus armas y los menhires. Los romanos, que no dan crédito a lo que está sucediendo, huyen atemorizados de la Galia.

La obra resultó espectacular y muy divertida. Es de alabar la excelente actuación del narrador y la interpretación de los 45 niños que bordaron sus papeles que este año conllevaba una mayor dificultad: por un lado, al ser la edición en que eran de más corta edad (muchos de ellos de apenas cinco años); y por otro al intervenir seis de ellos con diálogos, incluyendo un número musical. Asimismo, todas las áreas que hacen posible el ajedrez viviente brillaron a un gran nivel: vestuario, maquillaje, atrezzo, decoración del recinto, selección musical, megafonía, luminotecnia y efectos especiales.